Resumen
El usar recursos digitales interactivos constituye una estrategia pedagógica relevante en la educación inicial, y favorece el desarrollo de la psicomotricidad en los niños a través de experiencias dinámicas, participativas y mediadas por la tecnología. El actual artículo analiza, desde un aspecto teórico y aplicado, cómo las actividades digitales interactivas promueven habilidades como la coordinación visomotriz, la motricidad fina y gruesa, el control postural y la orientación espacial en la primera infancia. Se desarrolla un estudio de tipo exploratorio-descriptivo, basado en la revisión de literatura reciente y en la observación de prácticas pedagógicas implementadas en contextos educativos ecuatorianos.
Los hallazgos evidencian que el uso intencionado de recursos digitales, cuando se articula con actividades lúdicas y movimiento corporal, fortalece el aprendizaje activo, incrementa la motivación y mejora la participación de los niños entre 3 y 4 años. Asimismo, se establecen lineamientos para su aplicación efectiva en el aula, destacando el rol del docente como mediador que orienta el uso de la tecnología hacia experiencias que integren acción, exploración y desarrollo psicomotor.