Resumen
Usar juegos en las escuelas se ha visto como un factor positivo para que los niños fortalezcan sus habilidades motrices, pero el sedentarismo limita a los docentes la aplicación de los mismos en la rutina diaria escolar. Por eso, esta investigación tuvo como objetivo analizar estudios donde se utilizó juegos en niños de 3 a 4 años buscando fomentar su desarrollo motriz. Se trabajó con una metodología integrativa con enfoque narrativo y la búsqueda en bases de datos y revistas académicas usando limitadores tales como el tipo de juego y cuándo se publicó dicho artículo. Los resultados mostraron que juegos como la rayuela, las actividades cooperativas y ejercicios con ritmo ayudaron a los niños a fortalecer sus habilidades motrices gruesas. Por lo tanto, se concluyó que los juegos, si se planean bien y se usan correctamente, ayudan a que los niños tengan un correcto desarrollo integral.